Arte - <<Hechos y dichos memorables>> fábula romana

Actualizado: hace 5 días

<<Caritas Romanas>> Es una fábula o cuento que pertenece a la obra <<Hechos y dichos memorables>> de Valerius Maximus Siglo (I AC) que fue un orador y escritor contemporáneo al emperador Tiberio. En esta recopilación se presenta un conjunto de hechos presuntamente reales donde se muestran una serie de valores que se querían inculcar a la sociedad romana.


Uno de ellos es <<Caritas Romanas>>. Muchos artistas han llevado esta fábula al lienzo, antes de contaros de qué va os voy a dejar por aquí los cuadros más representativos:



De izquierda a derecha.

  1. La primera obra es Caridad romana, Cimon y Pero (1618-1624) de Dirck van Baburen.

  2. Cimón y Pero (c. 1630). Óleo de 155 cm x 190 cm, de Peter Paul Rubens.

  3. Cimón y Pero por Hans Sebald Beham (1500-1550).

  4. Caritas romana (c. 1612). Óleo de 141 cm x 180 cm, también de Peter Paul Rubens.

  5. Cimón y Pero (45-79 d. C.), fresco encontrado en Pompeya



Estos son algunos ejemplos, aunque son muchos los artistas que han reflejado esta fábula a lo largo de la historia. No sólo en la pintura, también en la literatura como es el caso del premio nobel John Steinbeck en su obra The Grapes of Wrath (1939)


Caritas Romanas es la historia de Cimón, un hombre juzgado, encarcelado y condenado a morir de hambre en una pequeña y angosta celda, sólo pudiendo ser visitado por su hija para que viese cómo, día tras día, su padre se iba consumiendo hasta morir de hambre. La mujer era incapaz de ver cómo su padre agonizaba metido en aquel agujero, por lo que lo amamantó durante días consiguiendo que subsistiera. Lo hacía en secreto, pues el hombre no podía recibir ningún tipo de alimento. Los guardias empezaron a sospechar ya que, contra todo pronóstico, el hombre sobrevivía al paso de los días con buen aspecto y salud.

Todo se destapó una noche cuando uno de los guardias esperó a que la mujer entrase a la celda. Desde una rendija exterior pudo ver cómo la hija alimentaba con sus pechos a su padre. El guardia, rápidamente, puso esto en conocimiento de las autoridades quienes, ante tal demostración de amor y devoción de una hija con su padre, decidieron perdonarle la vida y dejar que el hombre quedase libre.


Esta fábula, vuelvo a repetir, presuntamente real