DESDE QUE ELLA SE FUE

Actualizado: may 28

Desde que ella se fue,

el sexo me sabe a poco.


Tras aquello,

otras mujeres atractivas,

con sus cuerpos perfectos,

se desnudan delante de mí

recordándome que soy escritor

cada cinco minutos.


Ven mis defectos y no les importa;

los cambian por un par de estúpidas

palabras del poeta.


Me preguntan si he olvidado

a aquella mujer de la que hablo

en aquel poema

de aquel libro

que una vez leí en directo.


Yo me hago el duro

y les digo que hace tiempo

que no las recuerdo.


Triste y sucia mentira.


Ellas lo saben,

aun así se esfuerzan en pagar mi olvido

con el sexo más efímero.


Todo es en vano;

al poco tiempo se cansan de intentarlo

y me dicen que yo no soy