UNA NOCHE DE VERANO

Actualizado: hace 4 días

Leyendo a asesinos en serie

a las 4 de madrugada.


Me calma hacerlo.


Intento comprenderlos,

incluso llego a ver

cierta razón en sus

maltrechos actos.


En ese momento,

una chica me escribe

y me cuenta

que su ex,

cuando rompieron,

metió al perro de ambos

en el microondas

hasta que el pobre

animal explotó.


¿Y qué hiciste tú?—,

le pregunto.


Lo denuncié—,

me responde ella.


Yo le hubiese arrancado

la cabeza y se la hubiese

metido en el microondas—.


Ella se ríe.

Yo no le veo la gracia.


Suelto el móvil en la mesa

y sigo leyendo sobre

asesinos en serie.